- Prólogo
- Preparación
- Llegada
- Guardas
- Rebelión
- Quejas
- Huida
- Conclusión
Presentación
Privilegios especiales
La rebelión había sido temporalmente sofocada, pero entonces los guardas se enfrentaron a un nuevo problema. Lo más probable era que nueve guardas con porras pudiesen aplacar una rebelión de nueve reclusos, pero no podía haber nueve guardas de servicio a todas horas. Era obvio que el presupuesto de la cárcel no podía mantener una proporción de personal por reclusos como ésa. Por lo tanto, ¿qué harían? Uno de los guardas encontró una solución: Usemos las tácticas psicológicas en lugar de las físicas. Las tácticas psicológicas consistían en establecer una celda de privilegio.
Una de las tres celdas se convirtió en "celda de privilegio". Los tres reclusos menos involucrados en la rebelión recibieron privilegios especiales. Les devolvieron los uniformes y las camas y se les permitió lavarse y cepillarse los dientes. A los otros no. A los reclusos privilegiados se les sirvió, además, una comida especial ante la presencia de los otros reclusos que habían perdido, temporalmente, el privilegio de comer. El resultado fue que se rompió la solidaridad entre los reclusos.
Debate
¿Cómo creéis que os habríais comportado si hubierais sido reclusos en esta situación? ¿Habríais rechazado estos privilegios para mantener la solidaridad entre reclusos?
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